Cyberbullying : intimidación y agresión en las redes.

Cyberbullying como la nueva forma de intimidación y agredir en las redes.

Nos alarmamos a raiz de las imágenes de una persona con Discapacidad intelectual ,refrescándose con una manguera revolucionaron las redes sociales y muchos famosos salieron a parodiarla. Creemos que Argentina tiene los elementos necesarios para vigilar el ciberbullying discriminatorio en las redes sociales de Internet. No pretendemos censurar los contenidos de las redes socailes, pero que existe un límite a la libertad de expresión y es cuando se vulneran los derechos de otros ciudadanos, reconocidos en las leyes.

El ciberacoso puede involucrar o no un acto de discriminación, y por tanto el debemos valorar en cada caso si actuar o no.Chismes, fotos trucadas, intimidades, insultos y mucha crueldad encuentran en las nuevas tecnologías la peor caja de resonancia. Lo grave es que esta metodología de agresión puede generar una perturbación psicológica todavía mayor que la que produce un enfrentamiento cara a cara. Lo que hace peculiar a este tipo de bullying es el uso de medios tecnológicos como son la telefonía móvil, mensajería instantánea, redes sociales etc. para ejercer acoso de manera sostenida.

La conducta típica del acosador suele responder a las siguientes características: es intencional, persistente y agresiva. Se señala como elemento característico lo que se llama “la intención de daño”, es decir, la evidencia de que existe un definido propósito de perjudicar a la víctima, que puede terminar sufriendo un deterioro en su autoestima, y padeciendo efectos en su personalidad, como una mayor tendencia a la introversión, angustia, depresión, pérdida de interés en el aprendizaje, fracaso social, miedos de diversa naturaleza, cefaleas, nauseas, vómitos, adicciones, episodios psicóticos y pensamientos o intentos de suicidio, en los casos más dramáticos.

 

Al igual que las demás formas de bullying, esta es devastadora y lastima la imagen personal de la víctima dejándola expuesta en las plataformas digitales.
Esta problemática es la más común ya que con la proliferación de la tecnología y el acceso cada vez más prematuro de los jóvenes se intensifica.

Las maneras en que se desarrollan este tipo de intimidación se facilitan cada vez más multiplicando así los casos de abuso; algunas personas sufren del acoso de un grupo entero en Facebook; o cuando se extraen imágenes de la víctima y las modifican en tono de burla y las publican en diferentes plataformas digitales; esto hace que las personas afectadas se sientan expuestas no solo física, sino que psicológicamente.
Todo tipo de bullying afecta a la víctima y a sus familiares por lo cual los padres deben estar atentos a ciertas señales; respecto a esto comentan en la página web Escritorio Familia cuáles son los síntomas que presenta la víctima con mayor frecuencia.

Se define al Bullying a cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Cuando se utilizan las redes sociales como medio para la agresión, el fenómeno se denomina Cyberbullying. Una de las manifestaciones más frecuentes de este fenómeno es la publicación de fotografías, casi siempre poco afortunadas, que pueden ocasionar molestia a sus protagonistas, a los que se suele etiquetar para que sus contactos vean las imágenes. Es también muy frecuente la creación de páginas o grupos destinados a agredir, burlar o denunciar algún aspecto íntimo de la víctima.

En la actualidad, el Cyberbullying resulta relevante por la gravedad de sus consecuencias, la dificultad de prevención y el alto grado de prevalencia.

Según indican las estadísticas, los protagonistas de los casos de acoso suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia. Los chicos que resultan objeto de este tipo de agresiones, sufren las agresiones deliberadas de otros niños o jóvenes que se comportan cruelmente, con objetivo de someterlos, arrinconarlos, amenazarlos, intimidarlos o marginarlos, divertirse a costa suya u obtener algo de su parte.

Uno de los mayores inconvenientes que plantea el Cyberbullying es que los agresores que utilizan las redes para insultar o burlar a la víctima –también es frecuente que difundan rumores e incluso mentiras-se protegen casi siempre en el anonimato: a diferencia del hostigamiento tradicional, que habitualmente consiste en la confrontación cara a cara, las víctimas cibernéticas no pueden ver o identificar a sus acosadores, lo que los hace sentir aún más indefensos y vulnerables. El anonimato es uno de los factores que perpetúa, además este tipo de prácticas.
Según una encuesta realizada en noviembre de 2011 por Ipsos para la agencia de noticias Reuters el 12% de los padres (internautas) de todo el mundo asegura que sus hijos han sido acosados en Internet y casi un 25% conoce a un menor que ha sido víctima del denominado cyberbullying. El 3% de los padres definió el cyberacoso a sus hijos como una práctica “habitual”.

A raíz de esa investigación se supo también que el vehículo más frecuente para el cyber-acoso son las redes sociales como Facebook, citada por un 60% de los encuestados. Los dispositivos móviles y los chats figuran casi empatados en siguiente lugar, con un 42% y 40% respectivamente. A continuación se sitúan como medios el email (32%), la mensajería instantánea (32%), otras webs (20%) y otras formas de tecnología (9%).

La toma de conciencia sobre la especificidad del problema también es mundial: el 77% de los encuestados en este sondeo internacional consideran el Cyberbullying como un tipo de hostigamiento diferente de otros, requiere una atención y esfuerzos especiales por parte de padres y escuelas. Los estudios más recientes confirman que los más vulnerables son los niños de entre 12 y 17 años edad, de nivel socioeconómico medio-alto y que cuentan con dispositivos móviles y acceso abierto a redes sociales y correo electrónico.

Si se tiene en cuenta que, según los especialistas en salud mental, el abuso sexual y el acoso escolar son las agresiones más severas para los niños, está claro que resulta de vital importancia que los padres presten especial atención a posibles síntomas que puedan estar revelando que sus hijos sufren algún tipo de acoso o si ellos acosan a algún otro.

 

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