«Dejáme salir», el racismo «como un demonio»

La película «Déjame salir» se ha convertido en todo un fenómeno. El bajo presupuesto de la ficción y su camuflada de thriller psicológico crítica social han suscitado una atención desmesurada para un filme de estas características. Algunos críticos estadounidenses hablan incluso de posibilidades en los Oscar. Aunque para eso habrá que esperar.

No exenta de polémica, «Déjame salir» estuvo hace un tiempo en el punto de mira por la crítica de Samuel L. Jackson, que prefería que el papel del protagonista lo desempeñase un actor afroamericano y no un británico. «Deberían haber elegido a un hermano americano. Daniel Kaluuya creció en un país donde la convivencia interracial viene de siglos. Algunas cosas son universales, pero no todas. Un hermano de EE.UU. hubiera sentido más aquello», llegó a decir el popular intérprete.

Pero más allá de este tipo de controversias, el mensaje de «Déjame salir» sigue calando hondo. En un vídeo en exclusiva al que ha tenido acceso ABC Play, su director Jordan Peele, explica que «es una película que retrata miedos y problemas reales» a los que ha tenido que enfrentarse. «Lo principal es la manera en la que Estados Unidos trata el tema de la raza. Y la idea de que el propio racismo es un demonio», cuenta.

«Déjame salir» nació del intento del director de «contribuir al género de thriller y terror con algo absolutamente personal», y esa cercanía con la realidad ayuda a que la gente empatice con las situaciones que plantea la película.

Para Chris (Daniel Kaluuya) y su novia Rose (Allison Williams, de la serie «Girls») ha llegado el momento de conocer a los futuros suegros, por lo que ella le invita a pasar un fin de semana en el campo con sus padres, Missy y Dean. Al principio, Chris piensa que el comportamiento «demasiado» complaciente de los padres se debe a su nerviosismo por la relación interracial de su hija, pero a medida que pasan las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes le llevan a una descubrir una verdad inimaginable que tiene relación con el resto de negros que viven en la localidad.

«La escena de la fiesta del jardín es un ejemplo estupendo del sentimiento de aislamiento. Todas las personas que hablan con Chris y Rose mencionan su conexión con la cultura afroamericana. Es como estar dentro de la película de “Las esposas perfectas”, te das cuenta de que aquí pasa algo oscuro», comenta Peele.

«Espero que genere un debate sobre la raza totalmente nuevo», concluye Peele.

ABC