Racismo, discriminación y xenofobia

El 40% del total de la población migrante encuestada por el Inadi declaró que había sufrido discriminación, principalmente relacionada con la nacionalidad, la pobreza y el color de la piel.

En ese marco, Murama Ruteere, relator especial de la ONU sobre el racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia, manifestó su preocupación por “el hecho de que, a pesar de la existencia de una ley de inmigración progresista, los inmigrantes, tanto los documentados como los indocumentados, siguen haciendo frente a la discriminación racial y la xenofobia en esferas como la educación, el acceso a la atención de la salud, los servicios públicos, la vivienda y el empleo”. Se han denunciado agresiones físicas contra los inmigrantes, incluido el asesinato.

En la Argentina, como en otros lugares, los inmigrantes han sido el chivo expiatorio de los males de la sociedad, y en los últimos años los políticos han utilizado una retórica xenófoba o de estigmatización contra determinadas poblaciones de inmigrantes.

En ese sentido, el relator recordó que funcionarios han formulado declaraciones acusando a los inmigrantes de ser responsables del tráfico de drogas en el país o, en general, de participar en actividades delictivas. A modo de ejemplo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, había señalado: “Acá vienen ciudadanos peruanos y paraguayos y se terminan matando por el control de la droga”.

Sin embargo, según el Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena, el 94 % de los presos son argentinos.

Estos discursos xenófobos se reflejan en prácticas policiales. La Policía Metropolitana y la Policía Federal Argentina seleccionan determinados perfiles en los controles de identidad que se realizan en las calles. Esta práctica afecta desproporcionadamente a los migrantes y a los afrodescendientes.

Asimismo estas miradas estigmatizantes se encuentran amplificadas por el rol de los medios de comunicación que ocupan posiciones dominantes. El informe de la ONU subraya “la insistencia de los medios de comunicación en destacar la nacionalidad o la situación de residencia de las personas al informar sobre la comisión de delitos”. Según los datos publicados por la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, en el período 2013-2015 hubo 120 noticias sobre temas que hacían referencia a los migrantes, y 63 de ellas estaban relacionadas con la actuación policial.

En ese contexto el relator especial señala la “máxima gravedad de la expresión de un discurso xenófobo y estigmatizador por parte de algunos funcionarios públicos y políticos” y opina que “el discurso de odio xenófobo debe ser sancionado inmediatamente, ya que es contrario al fomento de una cultura de inclusión”.

Como conclusión, los discursos racistas y xenófobos nos atraviesan mediante declaraciones de autoridades del Poder Ejecutivo y a través de la estigmatización en los grandes medios de comunicación. Estas miradas se trasladan a prácticas policiales. Esta construcción limitará la posibilidad de que determinados grupos puedan ejercer sus derechos fundamentales. Cuestionar estas miradas excluyentes es un paso necesario para una sociedad menos violenta.

*Licenciado en Comunicación Social de la UNLZ y docente de la Universidad Nacional de Río Negro

Rio Negro