Claudio Presman responde a Alejando del Carril

El psicoanalista Alejandro del Carril escribió un burlote en Página 12. Los aspectos xenófobos, discriminatorios, despectivos y crueles que este señor vierte sin vergüenza nos permite analizarlo a él mismo. Como desde un supuesto profesionalismo y “progresismo” se puede ser racista.  El titular del INADI, Claudio Presman le responde con claridad.

Por Claudio Presman *

El peso de las palabras. La democracia se sostiene día a día con los hechos. También con mensajes que promueven la tolerancia, el encuentro entre las culturas, reconoce la diferencia y valora las diversas formas de pensar el país y la política. Desde el Inadi entendemos la diversidad como una oportunidad para que las argentinas y los argentinos seamos cada día más democráticos, plurales e inclusivos. Las palabras, tanto como los hechos, construyen valores.

Optamos una y otra vez por el camino del diálogo, creemos en el valor de las palabras para comunicarnos, explicar, conocer, difundir, pero al mismo tiempo advertimos la necesidad de erradicar los discursos violentos que llevan inexorablemente a la discriminación y provocan un espiral de violencia y desencuentro. Encaramos, con alegría, esta tarea diaria de invitar a la sociedad a ser protagonista de un gran cambio cultural.

 

La intolerancia de la diferencia puede llegar a ser la manifestación más despiadada de la discriminación y tiene que ser rechazada por la sociedad. El Inadi es el garante, desde el Estado, de promover, también, esa lucha contra la intolerancia.

Un artículo de opinión publicado recientemente por el psicoanalista Alejandro Del Carril en este diario, analiza, ante las recientes elecciones internas PASO, el perfil de los votantes de Cambiemos. Con la aparente intención de usar una triste metáfora, relaciona un tema delicado como el abuso sexual con los votantes de Cambiemos.

Desde el Inadi queremos invitar al autor del mencionado artículo a reflexionar, recordarle que las palabras muchas veces generan violencia simbólica, tal vez una de las formas más difíciles de combatir, justamente porque alcanza a espacios y sectores impensados, multiplicándose a través de los medios de comunicación hasta el infinito.

Opinar es un derecho de todas y todos, la libertad de expresión es una garantía a cuidar por siempre, pero cuando una persona decide expresarse públicamente, tiene también, con sus dichos, una responsabilidad social.

Desde el Inadi trabajamos en el acercamiento de las argentinas y los argentinos, con la esperanza de que nuestro aporte sirva para pensarnos, reconocernos, en tanto personas diferentes, para construir entre todas y todos una Argentina más inclusiva, donde lo diverso nos enriquezca y nos enseñe a ser más comprensivos y, al fin y al cabo, mejores personas.

* Interventor del Inadi