La xenofobia dirige la política migratoria de EEUU

Hay Niños “enjaulados” en la frontera México-EEUU tras ser separados de sus padres.

La desgarradora imagen de los niños migrantes obligados a separarse de sus padres y encerrados en jaulas muestra una dura realidad en la frontera entre México y Estados Unidos. En las grabaciones de audio obtenidas por una ONG, un agente fronterizo estadounidense compara con una “orquesta” los lloros de los menores y señala que lo único que falta “es alguien que la dirija”.

Entre los llantos de una decena de menores centroamericanos, sobresalen las burlas del agente de la Patrulla Fronteriza, una acción que ha abierto un debate internacional y que ha sido condenada, incluso por la primera dama estadounidense, Melania Trump. La organización ha alertado de que más de 2.300 niños se han visto obligados a separarse de sus padres desde abril en la frontera con Estados Unidos tras la puesta en marcha de la política migratoria de “tolerancia cero” de la administración de Donald Trump.

Allí divididos en jaulas en cuatro grupos diferentes: niñas menores de 17 años, niños también menores de esa edad, madres con hijos y padres con hijos. Cientos aguardan detrás de los alambres metálicos. Pronto serán más y más. Así, el pueblo de McAllen (Texas), se vuelve a convertir en la zona cero donde se encuentra el centro más grande del departamento de Seguridad Nacional, conocido como ‘Úrsula’.

En esta zona del sector del Valle de Río Grande del sur de Texas se han separado a un total de 1.174 niños de sus padres desde que se anunció la nueva política a primeros de mayo por el fiscal general del Estado Jeff Sessions de separar a los niños de los adultos mientras se procesa su entrada en EEUU. Una medida en un principio disuasoria contra los inmigrantes en su mayoría centroamericanos que atraviesan México con la esperanza de que les den asilo en Estados Unidos. Su motor es el hambre, las mafias y la corrupción.

Según cifras ofrecidas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desde  junio, el gobierno estadounidense ha apartado casi dos mil niños de sus padres desde finales del mes de abril.

En una nueva escalada para profundizar su política migratoria aberrante e inhumana, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a una corte federal de California que modifique un acuerdo conocido como “Flores” para poder detener a los niños inmigrantes durante más de 20 días, límite máximo que fija ese pacto judicial. El Gabinete quiere modificar el acuerdo “Flores”, que data de 1997, para poder poner en práctica la orden ejecutiva que firmó ayer Trump para acabar con la separación de familias y hacer que los niños permanezcan junto a sus padres en centros de detención de manera indefinida.

En concreto, el Ejecutivo quiere que el tribunal suspenda de manera provisional el acuerdo “Flores” para, con amparo legal, poder retener a los niños junto a sus padres en los centros de detención para familias que gestiona el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).Además, el gobierno quiere que la corte permita al ICE regentar sus centros de detención para familias sin una licencia estatal, lo que permitiría abrir nuevas instalaciones para internar a los inmigrantes sin tener que pedir permiso a ningún estado, incluidos aquellos como California que se han opuesto a sus políticas.

En el 2015, el Ejecutivo del ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, (2009-2017) pidió sin éxito a esa misma corte de California que modificara el pacto “Flores” para retener durante periodos superiores a 20 días a la gran cantidad de niños que llegaron al país durante el verano del 2014.La corte del distrito central de California falló en contra de Obama en julio del 2015 y, posteriormente, ese veredicto fue ratificado por el tribunal de apelaciones del Noveno Circuito, una instancia inferior al Supremo y con sede en San Francisco.

El acuerdo “Flores” es producto de un litigio que comenzó en 1985 cuando dos organizaciones humanitarias demandaron al gobierno en nombre de unos niños inmigrantes que habían sido detenidos. Tras un largo proceso judicial, esas dos organizaciones alcanzaron en 1997 un acuerdo con el Ejecutivo de Bill Clinton para que los pequeños fueran siempre arrestados en las condiciones “menos restrictivas” posibles y durante un periodo máximo de 20 días.

En un principio, los republicanos de la Cámara de Representantes tienen previsto votar dos propuestas migratorias, programadas antes de que estallase esta crisis. Un borrador sobre la cuestión de los inmigrantes de DACA (siglas en inglés con las que se conoce en Estados Unidos a la ley que evitaba la deportación a los jóvenes indocumentados) y otra sobre la financiación del muro en la frontera.

Miles de personas que no pueden contener su tristeza y repudio hacia las decisiones de Trump las que, justamente, quedaron reflejadas en la tapa de la prestigiosa revista Time , en le día de ayer, de una forma desgarradora e impactante. Por eso creemos que cada uno desde su lagar debemos exhortar y exigir la suspensión inmediata de la política antiinmigrante de “cero tolerancia” de Estados Unidos, expresar ” el enérgico rechazo” a las acciones que esta política conlleva.

Estas estas acciones son inadmisibles puesto que violan el principio del interés superior de los niños al bienestar y a la vida con su familia, reconocido en el la legislación y  el derecho internacional. La migración irregular no es un delito, y no debe emplearse a los niños como rehenes para inhibir a inmigrantes potenciales, baja ninguna circunstancia.

Alvaro Fontana