Rememorando la ley de Residencia

Repudiamos las manifestaciones y declaraciones del ex secretario de seguridad de la Nación, Sergio Berni, pieza   del grupo reaccionario y transversal que acusa a los migrantes de delincuentes. Al mismo tiempo que nos solidarizamos con toda la Comunidad Haitiana en Argentina.

En un programa de televisión se cruzó a los gritos, en forma amenazante y temeraria,con un abogado haitiano por la inmigración y la llegada de extranjeros al país: “No creo que Argentina sea un país racista… ¡Si viene a nuestro país tenga un poquito de respeto, por favor!”

Este discurso no es nuevo en el ex funcionario,  ya desde el año 2014 viene pidiendo una legislación que permita deportar a delincuentes extranjeros. En esa oportunidad el   funcionario profundizaba su malestar contra chilenos y colombianos en un cable promovido por la agencia oficial Télam, que además difundió fotos de su aparición en un operativo contra delincuentes “chilenos”, como subrayaba la agencia estatal en los epígrafes

No es una novedad que  la gran mayoría de los medios reproducen esta línea política y las mentiras para justificar y alentar la xenofobia. No es casual que esto se exacerbe cuando se agudiza día a día la crisis económica y social que han provocado las políticas del gobierno y el FMI.

Lo curioso y repudiable es la impunidad política de Berni para avanzar con estas posiciones, que recuerdan pronunciamientos similares de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta durante la crisis por la ocupación del Parque Indoamericano y donde piden profundizar las leyes migratorias y que motivaron encendidas denuncias de xenofobia del kirchnerismo.

No podemos olvidar que el gobierno de Cambiemos, con la intensión de llevar adelante esta política, publicó en enero de 2017 el Decreto De Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2017, con la firma de todo el gabinete, que modifica la Ley de Migraciones (Ley 25871) y que constituye una grave amenaza para los que “quieran habitar el suelo argentino”, como reza la Constitución Nacional. Una medida totalmente anticonstitucional, de corte fascista y autoritario.

Ahora entonces, Berni,Pichetto, Bullrich pretenden retrotraernos a 1902 cuando Julio A. Roca impulsó la Ley de Residencia, redactada por Miguel Cané, ley que nació como respuesta a las luchas de una joven clase obrera –en su mayoría inmigrante– e integraba un corpus legal que buscaba regular la conflictividad social. Permitía deportar extranjeros sin juicio previo y fue utilizada por distintos gobiernos, hasta su derogación en 1958 en el gobierno de Frondizi.

Las organizaciones de derechos  humanos y la sociedad son  parte ya de esa resistencia a estos ataques y campañas criminalizadoras contará con miles de luchadores en las calles para impedir que se consume esta política xenófoba , racista y segregacionista que como queda demostrado con Berni no tiene color político y es transversal.