¿Quién no ha sido víctima o victimario de abusos escolares?

Justamente a este tema se dedica el programa de Los simuladores que nos interesa. Se trata de un chico inseguro y que sus únicos “delitos” son ser un poco gordito y no ser hábil para los deportes. Debido a estos “defectos” el niño es víctima de abusos físicos, verbales y psicológicos. Nuestro niño es el chivo expiatorio, y el victimario es el “líder negativo”- como lo llamaron en el programa- un chico que es el “piola del grupo” .Los superhéroes de esta saga ayudan a la víctima indefensa a recobrar su confianza y seguridad. Los Simuladores hacen creer al director del establecimiento que son del Ministerio de Educación y que están presentando un proyecto de comics. Hacen un concurso, en el cual cada alumno tiene que crear su propio superhéroe. Nuestro protagonista, que es un dibujante innato, crea un superhéroe llamado “El vengador infantil”. Durante el día este niño es retraído, tímido, acepta estoicamente todas las bromas, pero por la noche, mientras todos duermen, salva la humanidad de los peligros con su palo de golf. Obviamente este chico gana, no sólo el concurso sino la confianza que debido a los años de “gastadas” había perdido.
Como muestran los flashbacks de “Lampone”-uno de los protagonistas del unitario- él también había sido víctima del “Bullying”, como lo llaman los expertos en el tema, y aún presentaba secuelas de estos abusos. Federico D`Elía en una parte del programa-quizá la que resuma toda esta cuestión más perfectamente- dice que estos abusos y bromas que para los grandes no son más que juegos de niños dejan una impronta indeleble en la personalidad de los chicos que luego repercutirán en la vida adulta. Se habla de roles, de personalidades, de grupos, de líderes, de proyecciones negativas, de proyecciones de inseguridades de un grupo “negativo” hacia un chivo expiatorio que es donde se depositan todas las negatividades del grupo “dominante”.
Siempre hubo dominados y dominantes, esa es un poco la forma de manejarse de nuestra sociedad, lo importante, es que ese “liderazgo” por llamarlo de alguna manera, no se pervierta en autoritarismo o abuso de los más poderosos hacia los más débiles, que en la escuela, son los chicos con dificultades, inseguros, tímidos, introvertidos, que no deberían ser excluidos. Por eso es muy importante concientizar a los docentes y padres de estas situaciones, que son reales y no son exageraciones de los niños.
Algo muy interesante del programa que también podría servir como herramienta de trabajo para escuelas es el tema de las máscaras, de componer un personaje ya que demuestra lo útil que puede ser utilizar el teatro y las dramatizaciones para dejar miedos y perder la timidez.