ROSA PARKS, un símbolo de la lucha contra la discriminación racial

Su negativa a ceder su asiento en un autobús a un hombre blanco desencadenó múltiples movilizaciones contra la segregación racial en Estados Unidos. Acaba de fallecer a los 92 años de edad

CRISTINA G. LUCIO

El pasado 24 de octubre, a los 92 años de edad, Rosa Parks dijo adiós al mundo en Detroit (Estados Unidos). Tal vez nunca antes hayas oído su nombre, pero lo cierto es que esta mujer fue todo un símbolo del movimiento para el reconocimiento de los derechos civiles en Estados Unidos.

¿Su hazaña? Sencillamente no levantarse del asiento de un autobús.

Aunque te parezca increible, hasta la década de los 60 existían en Estados Unidos leyes de segregación racial que obligaban a que las personas blancas y negras estuvieran separadas en determinados lugares y servicios públicos. Así, entre otras cosas, existían lavabos, mesas en los restaurantes y escuelas.

El caso de los autobuses era especial. La parte delantera estaba reservada a los blancos y la trasera era exlusiva para negros, mientras que los asientos del medio, en teoría, podían ser usados por ambos. En la práctica, lo que habitualmente ocurría era que las personas de raza negra debían cambiarse de asientos.

Así, hasta que un 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks se negó a ceder el suyo a un hombre blanco en la ciudad estadounidense de Montgomery.

Con serenidad, Rosa se limitó a contestar serenamente un simple no; una negativa que detrás llevaba el rechazo a años de desprecios y humillación.

Su detención provocó un boicot durante meses al servicio público de autobuses de Montgomery y una movilización que culminó con un avance muy importante: el reconocimiento de la ilegalidad de la segregación en los transportes por parte del Tribunal Supremo de Estados Unidos en 1956. Era un primer paso fundamental.

Sabías que…

DERECHOS HUMANOS. Los derechos humanos son inherentes a las personas. Nacemos con ellos, nadie puede arrebatárnoslos y existen aunque no haya ningún papel que lo atestigüe. Sin embargo es importante que los Estados los reconozcan oficialmente para poder garantizar su cumplimiento.

DECLARACIÓN. La Declaración de Independencia de los Estados Unidos reconocía la igualdad entre las personas. Aún así, la esclavitud fue legal hasta 1895 y la segregación no se abolió hasta la década de los sesenta del pasado siglo.

ACTUALIDAD. Aún hoy, en muchos países no se respetan los derechos humanos y la discriminación es un hecho.

Una larga lucha en pos de los derechos civiles

Cuando Rosa Parks se negó a ceder su asiento en aquel autobús, una voz muy especial se encargó de recoger su testigo de resistencia pacífica para convertir la protesta en un clamor. Se trataba de Martin Luther King, por aquel entonces un pastor de la Iglesia Baptista que acababa de llegar a aquella pequeña ciudad estadounidense y el hombre que se convertiría en el principal impulsor del reconocimiento de los derechos civiles en Estados Unidos.

En 1955, Martin Luther King fue uno de los primeros en llamar al boicot contra la compañía de autobuses de Montgomery, extendiendo el movimiento a todo el país sin descanso. Después de que el Tribunal Supremo condenara el sistema de segregación en los transportes públicos, continuó con el llamamiento. La sentencia del tribunal había sido un avance, pero la situación de discriminación racial en Estados Unidos continuaba siendo una realidad.

En 1963, ante las 200.000 personas que habían acudido a Washington reclamando el reconocimiento de los derechos civiles, pronunció su famoso discurso en el que “soñaba” con que la igualdad entre los hombres fuera pronto una realidad. Un año después, La Ley de Derechos Civiles acababa con la segregación racial en locales públicos y la discriminación educativa y laboral y Luther King recibía el Nobel de la Paz. Tras lograr también el derecho al voto, su lucha pacífica continuó incansable hasta su asesinato en 1968.

Rosa Parks

Rosa era una mujer serena. Por eso, cuando el conductor de aquel autobús le preguntó furioso si no pensaba levantarse, su negativa fue tranquila. Contestó sin alterarse quizás porque aquella no era una simple respuesta, sino el resultado natural de años de humillaciones sufridas por ella y por todas las personas de raza negra en un país que había reconocido la igualdad entre todos los hombres casi dos siglos atrás.

Su detención fue, simplemente, la gota que colmó el vaso e hizo levantarse a cientos de miles de personas y así, la actitud de Rosa Parks se convirtió en un símbolo; un símbolo de resistencia pacífica y de dignidad. El reconocimiento de los derechos humanos en todo el mundo le debe mucho a su figura.